Desde hace varios años, muchas mujeres que usan talla grande han luchado para que en el mundo de la moda y el diseño no se les excluya. De hecho, el movimiento de visibilización de la moda en tallas grandes crece día a día.  Poco a poco, se van obteniendo resultados ya que muchos diseñadores han escuchado las demandas de las mujeres curvy y apuestan por ampliar el tallaje de sus colecciones más allá de la talla 46.

Ha costado, pero la normalización de las tallas va llegando poco a poco, ya que marcas como Brandtex, White Label y muchas más con las que trabajamos en nuestro espacio, han dedicado un valioso esfuerzo para que las mujeres curvy no se vean excluidas de la moda y las tendencias, ya que sus colecciones van desde la talla 36 hasta la 56/58.

Siempre hay que tener en cuenta que a partir de una talla 46/48, hay que reestructurar el patrón. No hay que dar simplemente más centímetros a una prenda. Hay que cambiar cortes, entalles, y demás estructuras. Por eso nuestras prendas sientan tan bien. Un buen patrón y unos tejidos adecuados, son fundamentales para que una prenda siente bien. En eso no importa que vistamos una talla 38 que una 56. Hay que primar la calidad de los tejidos y los cortes de las prendas.

Cada vez la mujer conoce más sus necesidades; sabe lo que le sienta bien y está segura de sí misma. Por eso la actitud es fundamental. Muchas mujeres tenemos complejos, pero hay que vivir con ellos y no dejar que nos amedrenten.

No nos debemos dejar llevar por ellos y perdernos muchos momentos de nuestras vidas.

Al fin y al cabo, la actitud que tengamos es la que va a marcar nuestro estilo por eso hay que romper con lo establecido y debemos demostrar que la talla no es excusa para vestir el outfit que nos apetezca.